Motril, azúcar y sal

Motril, azúcar y sal

Situado en la vega granadina, el municipio de Motril ofrece todo un mundo de contrastes de los que disfrutar.

En el litoral, de aguas cristalinas y profundas, se pueden descubrir pequeñas calas bordeadas de imponentes acantilados, espacios nudistas y amplias playas de carácter familiar que cuentan con toda clase de equipamientos y certificados de calidad. Entre ellas destaca la playa de Carchuna. Está situada en un lugar idóneo para practicar submarinismo, paddel surf, kitesurf y windsurf ya que los frecuentes vientos provocan un oleaje moderado. Además, la profundidad de sus aguas alberga un gran número de especies marinas, siendo esta la playa preferida para los amantes de la pesca.

Por otro lado, Motril está arropada por Sierra Nevada. Diferentes rutas y senderos parten del municipio hacia la sierra, recorriendo la vega y sus pueblecitos blancos, alzándose a casi 2000 metros sobre el nivel del mar. En invierno, cuando la nieve cubre las montañas se contempla un paisaje único desde la costa.

Esta diversidad geográfica hace que Motril cuente con un micro clima subtropical, el cual está muy presente en su gastronomía.  El pescado y el marisco conviven en perfecta armonía con los frutos tropicales como el aguacate, la chirimoya o el mango.

Gracias a ese clima, en Motril tienen cabida diferentes espacios naturales. Además de la zona litoral y de las serranías, donde abundan los alcornoques, existen zonas fluviales y humedales con ecosistemas propios. Uno de ellos es La Charca de Suárez, una reserva natural donde viven un gran número de aves, mamíferos, reptiles y peces.

La localidad también cuenta con varios jardines y parques. El Parque de los Pueblos de las Américas, es un lugar donde se pueden contemplar especies vegetales procedentes del continente americano. El Parque del Chaquetas, en cambio, ofrece una panorámica espectacular de todo el municipio; mientras que en el Severiano Ballesteros es posible relajarse bajo la sombra de sus pérgolas.

Pero si hay un ambiente que caracteriza a Motril es la Vega del delta del río Guadalfeo. Cuenta con un milenio de historia y es el último espacio cultural de la caña de azúcar de Europa. A pesar de conservar su tradición marinera, el cultivo de este vegetal, implantado por los árabes, le dio al municipio proyección internacional y, hoy en día, sigue muy arraigado en la cultura motrileña. De hecho, el patrimonio arquitectónico relacionado con la caña es bastante extenso: museos, fincas de cultivo, y las chimeneas e ingenios de las fábricas de azúcar, esparcidas por toda la ciudad. Un ejemplo de ello es el Museo Preindustrial del Azúcar, en el que se puede aprender cómo era el proceso de fabricación y comercialización que se llevó a cabo entre los siglos XIII y XVII,  o contemplar las réplicas de molinos y prensas de la época.

Motril cuenta con otros monumentos, algunos de ellos construidos sobre edificios árabes. Es el caso del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza o la Iglesia Mayor de la Encarnación, de estilo gótico mudéjar.

También destacan el Teatro Calderón de la Barca, de estilo italiano; el ayuntamiento, que data del siglo XVII; casas señoriales de estilo andaluz, como la Torre Isabel, o coloniales como la Casa de los Bates y sus jardines.

En la playa de Carchuna se eleva el Castillo, una fortificación del siglo XVIII diseñada para proteger la costa de los ataques piratas.