Altea, la atalaya del mediterráneo

Altea, la atalaya del mediterráneo

Casas blancas adornadas con flores, calles empedradas y una bahía custodiada por imponentes acantilados es el escenario donde se sitúa el municipio de Altea. Con una altura de 61 metros sobre el nivel del mar, ejerce de mirador sobre la Costa Blanca alicantina.

Este antiguo pueblo costero, a pesar de haberse convertido en centro turístico, todavía conserva su tradición pesquera y la tranquilidad de las antiguas villas marineras. Este hecho se refleja en sus habitantes que, como antaño, salen con sillas al portal de sus casas para charlar con los vecinos y disfrutar de la brisa del mar.

Leer más