Castelldefels, centro turístico e innovador

Castelldefels, centro turístico e innovador

El municipio de Castelldefels, situado en la costa central catalana, se ha convertido en uno de los destinos turísticos más importantes de la zona. De hecho, se halla en un lugar privilegiado, entre el mar Mediterráneo y el Parque Natural del Garraf y muy próximo a Barcelona y su aeropuerto.

Castelldefels ha apostado fuerte por la innovación y siempre intenta estar al día con las últimas tecnologías. A raíz de ese espíritu emprendedor surgió el Parque Mediterráneo de la Tecnología, un centro docente y de investigación especializado en temas científicos y tecnológicos donde se concentran algunas empresas que se dedican a la innovación en diferentes campos de la ciencia.

Su litoral se extiende hasta el delta del río Llobregat, a lo largo de casi 5 kilómetros, y se divide en tres playas de arena fina. La calidad de sus aguas, así como de los servicios y equipamientos, le valieron la certificación de Calidad Turística que le fue otorgada en el año 2007.

Por otro lado, el Macizo del Garraf ofrece la oportunidad de conocer el entorno natural de Castelldefels. Está formado, en su mayoría, por roca calcárea que el viento y el mar han esculpido hasta formar las cuevas y los acantilados de la costa. La vegetación la componen encinas, pinos y matorrales que alcanzan una altura de hasta tres metros. También es posible encontrar algunas especies vegetales africanas. Cabe destacar que en el centro del parque se halla el primer monasterio budista de Cataluña.

A lo largo de la historia, Castelldefels fue ocupada por distintas culturas, desde la íbera a la romana, que dejaron su huella en la zona, como se puede comprobar por los restos arqueológicos. Sin embargo, la arquitectura predominante es la medieval. El Castillo, situado en la parte más alta de la ciudad, fue construido para controlar toda la franja costera y, aunque data del siglo X, no adquirió la forma actual hasta siglos más tarde. Hoy en día se utiliza como sala de exposiciones.

Formando parte del Castillo, estaba la iglesia pero su ubicación la hacía inaccesible para la gente mayor o enferma, así que se buscó una zona más adecuada del municipio, donde se construyó la que se conoce como Iglesia de Santa María de la Salut. La iglesia del Castillo, de estilo románico, todavía conserva murales de la época en su interior.

Por todo el litoral se pueden contemplar doce de las muchas torres de vigía que se utilizaban para avisar a la población de la llegada de los piratas. Mientras que en el núcleo urbano existen varias casas nobles del siglo XVI que conservan, algunas de ellas, su propia torre.

Castelldefels cuenta con un marcado espíritu deportivo, reforzado al albergar las competiciones de piragüismo durante los Juegos Olímpicos de Barcelona’92. No en vano cuenta con la distinción Destinación Turística Deportiva ya que la ciudad dispone de una amplia oferta en instalaciones deportivas y actividades para todas las edades, ya sea de mar o de montaña.

Al mismo tiempo, el ayuntamiento ha creado tres rutas, perfectamente señalizadas, que permiten al visitante conocer Castelldefels y su entorno. Estas son la azul, que recorre las principales zonas de actividades acuáticas; la naranja, para descubrir el patrimonio histórico y cultural de la ciudad; y la verde, que abarca los diferentes itinerarios que atraviesan el Parque Natural del Garraf.